Antidesgaste

En instalaciones expuestas a condiciones severas, muchas veces se hace necesario el empleo de materiales muy especiales para poder soportar las condiciones de trabajo. En estos casos es cuando se suele hacer uso de los denominados aceros antidesgaste.

La chapa antidesgaste está sometida a dos tipos de desgaste.

En el primer caso “A”, los componentes más duros del material manipulado pueden arrancar micro virutas de la chapa, es el llamado desgaste por rozamiento, la superficie de la chapa no es lo suficientemente dura como para resistir este tipo de desgaste agresivo.

En el segundo caso “B”, la dureza del material manipulado no es lo suficientemente elevada como para arrancar virutas: la superficie de la chapa está solamente sometida a una acción de “amasado”.

Este amasado repetido lleva sin embargo al paulatino desprendimiento de fragmentos metálicos de la superficie. Este tipo de desgaste de menor agresividad es conocido como desgaste por deformación.



La gama de aceros antidesgaste es bastante amplia, existiendo un tipo para cada uso. Existen de igual modo algunos aceros que se han hecho famosos por sus buenas cualidades aunque incorrectamente se les llame antidesgaste, de ellos se pueden obtener excelentes prestaciones y sus precios son mucho más econůmicos que los aceros antidesgaste, por ello lo mejor es estudiar su caso para saber exactamente cual es el producto que se adapta a sus necesidades, tal vez no sea obligatorio el uso de un acero de elevada dureza si su problema no es el desgaste por rozamiento.

No dude en consultarnos cualquier duda que tenga, intentaremos siempre hallar la mejor solución posible.


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